Rock al Parque cerró 30 años de historia con una de sus ediciones más memorables

13·OCT·2026
Cuatro escenarios, 83 agrupaciones, 543 músicos y una programación que puso en diálogo distintas generaciones en Bogotá.
Imagen de asistentes Rock al Parque 2026Foto: Idartes- Leo Sanchez
La conmemoración del aniversario incluyó actividades académicas, una exposición dedicada a la historia del festival, el Foro Internacional de Periodismo de Rock y la inauguración de la escultura La Rockera. 

¡Aquí sí pasa, en Bogotá, mi Ciudad, mi Casa somos la casa del rock! La edición número 30 años del Festival Rock al Parque 2026 fue histórica. La cifra de asistentes, la creación de un cuarto escenario y las demás actividades que se realizaron en el marco de la conmemoración evidenciaron la escala que alcanzó este festival que nació en 1995 alrededor de una escena musical que buscaba espacios para tocar y que, tres décadas después, convocó a una multitud que llegó desde distintos puntos de Bogotá y del país para encontrarse con artistas de diferentes generaciones, procedencias y lenguajes musicales. Más de 500 mil personas disfrutaron entre el sábado 10, domingo 11 y lunes 12 de octubre de 2026, del festival al aire libre más grande de Latinoamérica. Rock al Parque regresará en 2027 con más guitarras, bajos, baterías y emociones. 🎸🤘

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La edición número 30 reunió 83 agrupaciones y 584 músicos, con artistas provenientes de Europa, América y Asia y una programación que cruzó metal, punk, hardcore, ska, reggae, rock alternativo, indie, industrial, funk y otras vertientes. El cartel combinó nombres asociados con la memoria del festival, artistas internacionales que llegaron por primera vez y proyectos de distintas generaciones de la escena bogotana.

¡Bogotá hizo historia con Rock al Parque 2026! Más de 500 mil personas disfrutaron de más de 80 bandas y agrupaciones en el parque Simón Bolívar, con cuatro tarimas, que permitieron llevar la cultura rockera a otro nivel.

Fue una edición en la que la escala del público produjo momentos difíciles de repetir. Durante la presentación de Mon Laferte, por ejemplo, la artista no pudo contener la emoción al encontrarse frente a una multitud que desbordaba la dimensión habitual de un concierto. El momento, registrado durante su presentación, tuvo un valor particular: una artista internacional que ha tocado en grandes escenarios se vio conmovida ante la respuesta de un público que había llegado a Rock al Parque para escucharla, pero también para ser parte de la celebración de una historia colectiva.

De igual forma, el nuevo escenario BBC fue una de las transformaciones más visibles de esta edición. Sus 21 agrupaciones, nueve nacionales, cuatro internacionales y ocho de Bogotá, ampliaron el mapa de sonidos del festival y permitieron incorporar propuestas de metal, hardcore, punk, industrial, reggae, dancehall, indie y funk, entre otras. Más que sumar una tarima, su presencia modificó las posibilidades de circulación del público dentro del parque y abrió un espacio adicional para artistas y comunidades musicales que hacen parte del ecosistema contemporáneo del rock.

Foto: Idartes

Tres días para recorrer las distintas escenas del rock

  • Entre los invitados internacionales estuvieron Mon Laferte, Editors, Apocalyptica, Ministry, Rata Blanca, Ratones Paranoicos, Los Bunkers, Bandalos Chinos, Gondwana, Porter, Stratovarius y Tokyo Ska Paradise Orchestra. Veintiséis agrupaciones internacionales participaron por primera vez en Rock al Parque y cinco bandas llegaron por primera vez a Colombia: Ministry, Hellbutcher, Iseo & Dodosound, Niña Lobo y Editors. La selección también incluyó encuentros con distintas etapas de la historia del rock latinoamericano, como la presencia de Claudio Narea, integrante histórico de Los Prisioneros, y la participación de David Lebón y Pedro Aznar en representación de Serú Girán.

  • La cuota bogotana, integrada por 26 agrupaciones seleccionadas mediante la Beca LEP 30 años y la Beca Festival Rock al Parque 2026, tuvo un lugar central en la programación. Proyectos de larga trayectoria, como Perpetual Warfare y Skampida, compartieron circuito con agrupaciones de recorridos diversos, entre ellas La Monky Band, El Punto Ska, Lika Nova, V for Volume, Laura Pérez, Boca de Serpiente y Lucio Feuillet. A esta participación se sumaron artistas nacionales provenientes de ciudades como Barranquilla, Ibagué, Pasto y Medellín.

  • La presencia de mujeres también hizo parte de la composición del cartel: 21 agrupaciones confirmadas contaron con participación femenina. Nombres como Mon Laferte, Burning Witches, Las Fokin Biches, Iseo & Dodosound, Niña Lobo, Laura Pérez, Elsa Riveros y Brina Quoya estuvieron presentes en diferentes géneros y circuitos musicales.

  • La distribución por jornadas permitió organizar estos lenguajes en recorridos particulares. El sábado tuvo una marcada presencia del metal; el domingo reunió rock latinoamericano, alternativo e indie, junto con ska y reggae; y el lunes combinó rock clásico, punk, industrial, garage y otras sonoridades. Los escenarios ofrecieron programaciones complementarias, de manera que el público pudiera transitar entre distintas expresiones musicales a lo largo de cada día.

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El escenario BBC: una nueva plataforma para la circulación musical

La incorporación del escenario BBC fue una de las novedades de Rock al Parque 30. Sus 21 agrupaciones ,nueve nacionales, cuatro internacionales y ocho de Bogotá,  propusieron recorridos que incluyeron metal, hardcore, punk, industrial, reggae, dancehall, indie, funk y otras músicas relacionadas con el rock.

Su presencia amplió las posibilidades de programación y circulación dentro del festival al ofrecer un espacio para artistas y géneros que dialogan con diferentes comunidades musicales. También mostró cómo las alianzas con actores privados pueden contribuir a ampliar la infraestructura cultural de un evento público.

El escenario hizo parte de una estrategia más amplia de colaboración. BBC y otras marcas patrocinadoras aportaron recursos para el desarrollo del festival y su componente artístico, mientras que alianzas como las establecidas con ETB y Canal Capital contribuyeron a fortalecer la conectividad y la difusión del encuentro. En este modelo, la participación privada no reemplaza la responsabilidad pública sobre el festival: suma capacidades y recursos para ampliar su alcance y diversificar la experiencia de los asistentes.

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Las experiencias que amplían el encuentro con la música

Rock al Parque también se construye en los espacios que rodean los escenarios. En esta edición, la Zona de Arte y Emprendimiento reunió 59 iniciativas culturales y creativas dedicadas al diseño, la ilustración, la gráfica, la joyería, la moda, los accesorios y la creación independiente. Su presencia abrió un circuito comercial para proyectos que encuentran en los grandes eventos públicos una oportunidad para mostrar sus productos y entrar en contacto con nuevos públicos.

La articulación con Hecho en Bogotá, programa de la Secretaría Distrital de Desarrollo Económico (SDDE), permitió sumar hacedores de oficios artesanales y fortalecer las posibilidades de visibilización y comercialización del sector creativo. La zona también integró iniciativas con una dimensión social, como la carpa Manos que construyen paz, con participación de firmantes de paz, además de Instituto Distrital para la Protección de la Niñez y la Juventud (IDIPRON) y el Castillo de las Artes.

Los resultados económicos registrados dan cuenta de la actividad que se mueve alrededor del festival. Los emprendimientos de la Zona de Arte y Emprendimiento reportaron ganancias por más de 280 millones de pesos. 

La oferta se completó con Libro al Viento, programa del Instituto Distrital de las Artes (Idartes), que invitó a los asistentes a escribir sobre su relación con la música, las bandas y el espacio público. La iniciativa incorporó la lectura y la escritura a una experiencia asociada principalmente con los conciertos, y propuso que el público también participara en la construcción de relatos sobre el festival.

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A su vez, Arte a la KY integró prácticas artísticas que habitualmente se desarrollan en las calles de Bogotá. Diez dibujantes y ocho estatuas humanas realizaron intervenciones en distintos puntos del Parque Simón Bolívar, acercando al público a otras formas de creación y visibilizando el trabajo de artistas del espacio público.

Estas experiencias permiten entender el festival como algo más que una sucesión de presentaciones. La oferta gastronómica, los emprendimientos, la lectura y las intervenciones artísticas contribuyen a que los asistentes permanezcan en el parque, recorran sus espacios y entren en contacto con sectores de la economía cultural que no siempre tienen presencia en los escenarios musicales. Su aporte económico y social complementa el valor de la programación artística, aunque el balance disponible no ofrece una cifra consolidada del impacto turístico total de esta edición.

Idartes

Impacto económico y turístico

Durante la edición número 30 de Rock al Parque, el festival generó un movimiento económico asociado a la alimentación, el transporte, las compras, el hospedaje y otras actividades relacionadas con la permanencia de los asistentes en la ciudad. De acuerdo con los resultados preliminares de la Encuesta a Asistentes de Impacto Turístico y Económico del Observatorio y Gestión del Conocimiento Cultural, la proyección de gasto reportado por las personas encuestadas permite estimar un movimiento cercano a $190.948 millones durante los dos primeros días del festival, cifra que incluye gastos en alimentación, compras, transporte, vestuario y otros consumos derivados del evento.

El componente turístico tiene un peso significativo dentro de este resultado. El 24,2 % de los asistentes encuestados llegó desde otras ciudades de Colombia o desde el extranjero, y, entre ellos, el 21 % afirmó haber disfrutado de la oferta gastronómica de Bogotá, el 15 % de la vida nocturna y el 14 % de recorridos por la ciudad. La medición muestra además que el 91,9 % de quienes llegaron desde fuera de Bogotá viajó específicamente para asistir a Rock al Parque, lo que evidencia la capacidad del festival para generar desplazamientos hacia la capital motivados directamente por una oferta cultural.

El gasto de los visitantes también permite dimensionar este movimiento. Entre los turistas encuestados, la proyección registra más de $ 69.900 millones en hospedaje, $ 16.200 millones en alimentación fuera del festival, más de $ 15.900 millones en transporte durante los días de estadía y $ 11.700 millones en compras fuera del evento. Sumados los gastos realizados dentro y fuera del festival, el total estimado para este grupo supera los $1 60.070 millones.

En el caso de los residentes de Bogotá, la proyección de gasto también muestra la capacidad del festival para dinamizar actividades económicas vinculadas directamente con su realización. Los asistentes residentes estimaron más de $ 16.600 millones en alimentación dentro del festival y $7.000 millones en compras, mientras que el gasto en transporte interno superó los $7.200 millones. En conjunto, la estimación para este grupo alcanza más de $ 30.800 millones.

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Los resultados muestran, además, que el impacto de Rock al Parque trasciende el consumo generado durante los conciertos. El 93,7 % de los asistentes considera que el festival permite mostrar los valores de Bogotá y deja una imagen positiva de la ciudad, mientras que el 88,2 % señala que este tipo de eventos contribuye mucho al reconocimiento positivo de Bogotá en Colombia y en el ámbito internacional. A esto se suma que el 96,1 % considera que el festival promueve la identidad de la ciudad.punto ecofestivales

Programadores internacionales y oportunidades para los artistas de Bogotá

La circulación internacional fue otro de los componentes del aniversario. En el marco de Rock al Parque, Idartes convocó a 21 profesionales de la industria musical hispanoamericana vinculados con la programación, el desarrollo artístico y la promoción de proyectos. Entre ellos hubo representantes de festivales, agencias, instituciones culturales y plataformas de distintos países.

La delegación incluyó representantes de circuitos como Vive Latino, Quitofest, Rockódromo, Virada Cultural de São Paulo y el festival ¡Mucho!, junto con agentes y organizaciones dedicados a la promoción y circulación musical. Su participación no se limitó a asistir a los conciertos: se realizó una sesión de trabajo con artistas distritales del cartel para explorar oportunidades de desarrollo profesional y de negocio. Los invitados también asistieron a las presentaciones de las agrupaciones locales durante los tres días.

Este componente conecta la selección artística con una dimensión estratégica para la escena bogotana. La participación en Rock al Parque ofrece visibilidad ante públicos numerosos, pero el encuentro con programadores y agentes puede abrir otras rutas: invitaciones a festivales, contactos profesionales, intercambios y posibilidades de contratación en circuitos internacionales.

La apuesta resulta especialmente significativa para las agrupaciones distritales, que compartieron programación con artistas de amplia trayectoria y proyectos procedentes de distintas escenas. Desde 1995, Rock al Parque ha utilizado el escenario público como plataforma para visibilizar la música hecha en Bogotá. La articulación con profesionales de la industria amplía esa función al vincular la presentación en vivo con oportunidades de circulación más allá del festival.

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Articulación interinstitucional y patrocinadores

La operación de Rock al Parque requirió la coordinación de entidades públicas, organismos de salud y seguridad, equipos de gestión del riesgo y proveedores privados. Uno de los espacios centrales de articulación fue el Comité SUGA, con participación de las secretarías distritales de Cultura, Salud, Gobierno y Movilidad, además de la Policía y el Cuerpo Oficial de Bomberos.

A esta estructura se sumó el apoyo de los patrocinadores BBC, Vans, Electrolife, la Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Bogotá (EAAB) Aguardiente Amarillo y Red Bull. Según el balance del festival, sus aportes económicos contribuyeron al desarrollo del componente artístico, mientras que la participación de la ETB - Empresa de Telecomunicaciones de Bogotá y Canal Capital fortaleció la conectividad y la difusión del evento.

Las alianzas público-privadas cumplen aquí una función concreta: permiten sumar recursos, capacidades técnicas y canales de comunicación para sostener un festival gratuito de esta escala. Su aporte se integra a una estructura cuya planeación, coordinación institucional y vocación de acceso público siguen siendo fundamentales para la realización del encuentro.

Rock al parque exposición Virgilio Barco

Treinta años de Rock al Parque: memoria, periodismo y formación

La conmemoración del aniversario comenzó antes de los conciertos y se extendió a otros espacios de la ciudad bajo el concepto Bogotá, ciudad Rock. La agenda incluyó actividades académicas, una exposición dedicada a la historia del festival, el Foro Internacional de Periodismo de Rock y la inauguración de la escultura La Rockera. En conjunto, estas iniciativas buscaron revisar la relación entre Rock al Parque, la escena musical y las transformaciones culturales de Bogotá.

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La agenda académica puso en discusión asuntos que atraviesan la creación y la circulación musical: derechos de autor, usos de la inteligencia artificial en la industria, retos de las nuevas generaciones del rock y el metal bogotano, circuitos de circulación en Suramérica y autogestión como vía para internacionalizar proyectos musicales. También abordó las relaciones entre música, cine, memoria y trayectoria artística. Las actividades, realizadas en la Biblioteca Pública Virgilio Barco, la Cinemateca de Bogotá y el Parque Simón Bolívar, reunieron cerca de 300 personas.

La formación y la reflexión sobre el oficio musical ocuparon así un lugar complementario a los conciertos. La agenda permitió discutir las condiciones en las que se crean y circulan las músicas, las herramientas con que cuentan los artistas para desarrollar sus proyectos y los cambios que atraviesan la industria. En un festival con tres décadas de historia, estas conversaciones también abren la posibilidad de examinar las transformaciones de las escenas locales y los desafíos de quienes buscan consolidar una trayectoria.

La exposición El gran humedal. Una biografía imaginada de Rock al Parque propuso una aproximación distinta a esa memoria. En lugar de limitarse a una cronología de fechas y objetos, la muestra plantea explorar las transformaciones y relaciones que han convertido al festival en parte de la vida cultural de Bogotá. A partir de una investigación de Umberto Pérez y Luis Daniel Vega, con montaje del estudio Relámpago, la exposición revisa desde los primeros años de construcción de una escena propia hasta la conformación de una comunidad diversa alrededor del encuentro. Abierta desde el 8 de octubre y prevista hasta enero de 2027, la muestra invita a reconocer el festival como una historia que se ha construido entre músicos, públicos, espacios y generaciones.

El Foro Internacional de Periodismo de Rock, por su parte, reunió a 537 asistentes para conversar sobre las formas en que se ha narrado el festival durante tres décadas. Con invitados de Bogotá, Medellín, Cali, Argentina, España, México y Venezuela, el encuentro examinó el papel de periodistas, fotógrafos y equipos audiovisuales en la construcción de una memoria colectiva. Crónicas, entrevistas, reportajes, fotografías y coberturas han documentado los cambios de Rock al Parque, del rock y de la ciudad, al tiempo que han registrado las transformaciones del propio periodismo musical.

La inauguración de La Rockera completó esta programación conmemorativa. Junto con la exposición y el foro, la escultura formó parte de una agenda que llevó la celebración a otros escenarios y lenguajes, más allá de las presentaciones musicales.

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La conmemoración del aniversario incluyó actividades académicas, una exposición dedicada a la historia del festival, el Foro Internacional de Periodismo de Rock y la inauguración de la escultura La Rockera. 

Este contenido fue creado a partir de la información proporcionada y difundida por el Instituto Distrital de las Artes (Idartes) https://www.idartes.gov.co/ . El artículo fue curado por un o una periodista del Portal Bogotá.
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